Información del Sector Salud 🏥

Cuidar a los pacientes de forma integral, controlando síntomas y complicaciones para preservar su bienestar y calidad de vida.

Tratamientos disponibles:

¿Qué es? Opción terapéutica no incluye diálisis ni trasplante, y se centra en el manejo activo de la enfermedad, los síntomas y las condiciones asociadas. Su objetivo es acompañar al paciente con un plan de cuidado integral, personalizado y basado en sus necesidades clínicas y personales.

¿Cómo se trata? Manejo integral que combina control médico, nutrición clínica, seguimiento de comorbilidades (como hipertensión y diabetes), tratamiento de complicaciones y apoyo emocional.

¿Qué se evalúa? Función renal y la progresión de la enfermedad, así como el estado general del paciente: síntomas (fatiga, náuseas, apetito, sueño, dolor), presión arterial, glucosa, estado nutricional, anemia, equilibrio de líquidos, otras enfermedades asociadas y bienestar emocional.

Objetivos: Preservar la función renal el mayor tiempo posible, controlar síntomas y complicaciones, reducir hospitalizaciones innecesarias, mantener la mejor calidad de vida posible y brindar un acompañamiento integral acorde con los valores y preferencias del paciente.

Conservador

¿Qué es? Tratamiento de sustitución renal en el que la sangre se extrae del cuerpo a través de un acceso vascular, circula por un dializador (filtro) y luego regresa al paciente. En este proceso, una solución de diálisis facilita la eliminación de productos de desecho, exceso de sal y agua, además de contribuir al control del equilibrio de ciertos minerales en sangre. La hemodiálisis puede realizarse en un centro de diálisis o en el hogar, según indicación médica y condiciones del paciente.

¿Cómo se trata? Prescripción individualizada definida por Nefrología, que considera la frecuencia y duración de las sesiones, el volumen de líquido a retirar y los parámetros del tratamiento. En la práctica, se requiere un acceso vascular funcional (fístula, injerto o, en algunos casos, catéter), monitoreo durante la sesión y seguimiento médico periódico.

¿Qué se evalúa? Síntomas del paciente, tolerancia intradiálisis (por ejemplo: hipotensión, calambres, fatiga), presión arterial, control del volumen/líquidos y evolución del peso. También se valora el acceso vascular (funcionamiento, flujo, signos de infección o trombosis) y parámetros de laboratorio para ajustar la terapia, como electrolitos/minerales y otros indicadores según el estado clínico.

Objetivos: Remover de forma segura desechos y exceso de líquido, mantener el equilibrio hidroelectrolítico y apoyar el control de la presión arterial, reduciendo síntomas urémicos y complicaciones asociadas a la insuficiencia renal avanzada.

Hemodiálisis

¿Qué es? Tratamiento para la insuficiencia renal en el que se usa el revestimiento interno del abdomen (peritoneo) como filtro natural. A través de un catéter abdominal, se introduce una solución de diálisis que permanece un tiempo en la cavidad peritoneal, absorbe desechos y exceso de líquido, y luego se drena. Este proceso se repite mediante intercambios programados.

¿Cómo se trata? Colocación previa de un catéter peritoneal y un período de cicatrización antes de iniciar el esquema completo. Luego, el paciente (y/o cuidador) recibe entrenamiento por parte de enfermería para realizar los intercambios, prevenir infecciones y manejar los insumos en casa. Existen dos modalidades principales: diálisis peritoneal continua ambulatoria (manual) y diálisis peritoneal automatizada (con cicladora, usualmente nocturna). La indicación del tipo de DP se individualiza según condición clínica, autonomía, entorno y estilo de vida.

¿Qué se evalúa? Eficacia del tratamiento (adecuación dialítica) mediante análisis de sangre y recolección de líquido de diálisis usado; si el paciente aún orina, también puede requerirse recolección de orina De forma periódica el estado del catéter y del sitio de salida, la técnica de intercambio, la adherencia, el balance de líquidos, la tolerancia clínica y la presencia de complicaciones, especialmente infección del sitio de salida o peritonitis.

Objetivos: Reemplazar de forma segura parte de la función renal, remover toxinas y exceso de líquido, mantener el equilibrio hidroelectrolítico, prevenir complicaciones y favorecer una buena calidad de vida.

Peritoneal

¿Qué es? Tratamiento para la insuficiencia renal en el que se implanta un riñón sano de un donante (vivo o fallecido) para reemplazar la función renal perdida. Es un tratamiento de reemplazo renal, pero no constituye una cura definitiva, ya que el paciente necesita controles médicos continuos y medicación para evitar el rechazo.

¿Cómo se trata? Manejo del paciente en trasplante incluye varias etapas: evaluación como candidato en un centro de trasplante, estudios clínicos y de compatibilidad, posible ingreso a lista de espera (si no hay donante vivo), cirugía de trasplante y seguimiento postoperatorio por el equipo de trasplante y Nefrología. Después del trasplante, el tratamiento incluye inmunosupresores diarios, controles clínicos regulares y exámenes de laboratorio para vigilar la función del injerto y detectar complicaciones tempranas.

¿Qué se evalúa? Fase pretrasplante se evalúa si el paciente es candidato mediante pruebas de sangre, compatibilidad, estudios de corazón y otros órganos, tamizaje de infecciones y valoración de salud mental/emocional, además de la capacidad para adherirse al tratamiento posterior Fase postrasplante se evalúan la función del riñón trasplantado, signos de rechazo o infección, efectos adversos de inmunosupresores, adherencia terapéutica y evolución clínica general, con controles y exámenes de sangre periódicos.

Objetivos: Seleccionar adecuadamente a los candidatos, lograr un trasplante seguro y exitoso, preservar la función del injerto a largo plazo, prevenir rechazo y complicaciones infecciosas/metabólicas, y sostener la mejor calidad de vida posible con seguimiento integral y educación continua del paciente y su familia.

Trasplante